01-12-2008
En el año 1989 me independicé del bufete en que trabajaba y me establecí por mi cuenta, con sólo una secretaria, en un pequeño despacho, y con muchas ganas de trabajar y ganarme un espacio propio.
A lo largo de estos años, el bufete ha ido creciendo, con la incorporación de otros abogados, unos en calidad de socios y unos más como asociados. Así, hoy trabajamos en el bufete 25 personas, y tenemos sede propia en Barcelona y en Madrid. Por otra parte, compartimos sede en Bruselas con el Nomos Group, organización con despachos en los países miembros de la Unión Europea del que formamos parte, así como en Polonia y la Republica Checa. Con ellos trabajamos de forma coordinada de servicio al cliente y también en cuanto a sistemas de gestión (código de cliente, honorarios, etc.).
Actualmente estamos también negociando acuerdos de colaboración con despachos en Chile, Argentina, Brasil y Uruguay.
Nuestro despacho, que podríamos decir que es de tamaño mediano, aporta un servicio muy personalizado a sus clientes, entre los que contamos tanto con grandes compañías multinacionales como con clientes privados o pequeñas y medianas empresa.
Creo que lo que nos distingue es precisamente el tipo de relación con nuestros clientes: esa dedicación exclusiva y muy personal de todos nuestros colaboradores hacia todos y cada uno de ellos. Nuestras premisas son mantener un buen diálogo con nuestros clientes, proporcionarles en todo mo-mento la información pertinente y, especialmente, agilizar al máximo la resolución de los asuntos.
Inicialmente, el despacho trabajaba sobre todo el Derecho Mercantil, Civil y Procesal. Hace ya siete años incorporamos la rama de Fiscal y, en los últimos cinco años, hemos incorporado Laboral, Urbanismo, Administrativo, Nuevas Tecnologías y Medio Ambiente.
Asimismo, nuestro despacho ha estado, y está, muy vinculado al mundo del deporte, por lo que, desde los inicios, creamos un departamento dedicado a este sector.
En nuestro caso es uno de los departamentos con más movimiento, tal vez porque, como usted dice, existen muy pocos especialistas en la materia y, por otra parte, se trata de un tema especialmente complicado y con muchos matices e intereses en juego. Desde luego, no se trata tan sólo de cuestiones relacionadas con derechos de imagen, tema que suele tener bastante trascendencia mediática.
Nuestro despacho está muy vinculado a ambos temas a través de clientes muy importantes del sector energético y de las telecomunicaciones. De hecho, en los últimos cuatro años, hemos incorporado nuevos profesionales expertos en estas materias para poder dar aún mejor servicio y seguir manteniéndonos al día en temas medio ambientales cuya legislación, como es sabido, se modifica constantemente y es cada vez más complicada y exhaustiva.
Son francamente compejos y, además, están muy relacionados también con Medio Ambiente puesto que, por ejemplo,en muchos casos una infracción de la normativa medio ambiental puede generar una infracción administrativa, con lo que debemos movernos también con soltura en este ámbito del Derecho.
Nuestro despacho, con una media de edad bastante joven, crece año tras año con el fin exclusivo de adaptarse a las necesidades concretas de nuestros clientes. Lo cierto es que no me atrevería a decir que tenemos previsto un máximo de crecimiento, sino que queremos ir adaptándonos a las necesidades y exigencias del mercado, siempre manteniendo las características que nos distinguen en cuanto a trato personalizado y servicio de alta calidad a nuestros clientes. Para nosotros, crecer no es un objetivo, es tan sólo un medio para optimizar nuestro servicio.